Un grupo de indigentes de la Canalización del Río Tijuana está aprovechando para sembrar maíz, tomates, melones y sandías, los cuales son parte de su propia alimentación.
El precursor de este proyecto es Nicolás Ramírez, quien desde hace un año vive en la canalización y cuenta con experiencia en la agricultura.
“Es un entretenimiento. Con eso me entretengo. Compro la semilla en la tortillería, que no son granos selectos… Es un cotorreo nada más, no es una necesidad”, expresó.
Nacido en Oaxaca, Nicolás consigue trabajos en la albañilería pero su habilidad como agricultor no ha sido aprovechada debido al problema de drogadicción con el que debe lidiar.
Foto: Pablo Hurtado
En el 2000 estuvo en Ensenada con el propósito de cruzar de manera ilegal a Estados Unidos y pero el año pasado decidió establecerse en la Canalización del Río Tijuana para evitarse el pago de la renta de una casa.
Nicolás ha enseñado a unos 20 más indigentes a sembrar, a quienes también les da trabajo para que obtengan comida de la cosecha.
Así, está comunidad ha sabido aprovechar la tierra, vegetación y fauna para mejorar el medio ambiente de esa área de la ciudad.
Por ello, Nicolás y sus compañeros pidieron a los tijuanenses que eviten tirar basura a la canalización, pues esto afecta el pequeño ecosistema y huerto que están creando.

