En el tercer día con largas filas para cruzar a Estados Unidos en la garita de exportación se reportaron esperas de entre 6 y 7 horas, estimó la Asociación de Industriales de la Mesa de Otay.
La decisión de cerrar dos de los diez carriles que conforman la garita, anunciado por parte de agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas en inglés), ha generado inconformidad por parte de los transportistas.
Los encargados de entregar las diferentes mercancías a Estados Unidos sufren las consecuencias al pasar varias horas dentro de las unidades, en las que avanzan pocos metros cada ciertos minutos.
Antonio Alvarado, de 60 años, dijo que él gana un ingreso por comisión, y que debido a las filas con retraso, deja de percibir una cantidad que afecta la economía de su familia.
Añadió que este tipo de acciones no se entienden, “porque al final las industrias de Estados Unidos se ven afectadas, no solo las de Baja California.
Antes de la contingencia derivada del cierre de carriles, Jesús Santos realizaba una exportación y otra importación diaria, con sus respectivas entregas, sin embargo, pronosticó que ahora no podrá hacerlo.
El joven de 24 años consideró que desde su punto de vista, esta puede ser una estrategia de la autoridad norteamericana para perjudicar a México.
Incrementan gastos
El señor Mario García se encuentra molesto ante la situación, ya que son gastos que ellos deben realizar en sus alimentos, además, porque las largas filas generan estrés.
“Es una batalla porque se nos van 6 o 7 horas aquí, y no se me hace justo porque nos perjudican, por lo regular se cruzaba en una hora o dos”, aseguró.
Quienes se ven aún con más afectaciones son los choferes que vienen de Ensenada, como es el caso de Antonio Aripes y Francisco Méndez.
Antonio manifestó que su empresa le pide salir con más tiempo, pero es el mismo problema, por eso no dudó en que si esto continúa probará suerte en otras garitas, como Tecate o Mexicali.
Francisco compartió que ante el cansancio, él decide ver películas en su teléfono celular y escuchar música para mitigar la espera y no estar aburrido.
“Es demasiado tiempo el que pasamos aquí, esperas para cruzar y todavía son como nueve o diez horas para la entrega en mi caso, es muy cansado”.
Las filas de camiones de carga se extiende por gran parte del bulevar Bellas Artes en Tijuana, situación que también afecta a los usuarios de esa avenida y las colindantes, quienes no pueden llegar a su destino de forma rápida.

