El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó este martes que 17 familiares de Ovidio Guzmán abandonaron México rumbo a Estados Unidos, como parte de un acuerdo entre el presunto narcotraficante y el Departamento de Justicia estadounidense.
En entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva, Harfuch explicó que los familiares del hijo de Joaquín El Chapo Guzmán no eran considerados objetivos por las autoridades mexicanas. La salida del grupo —en la que se incluye la madre de Ovidio, Griselda López Pérez, ex pareja del líder histórico del Cártel de Sinaloa— ocurre días después de que Ovidio se declarara culpable ante cortes estadounidenses.
“Es un acuerdo entre un procesado y la autoridad. Primero hay que recordar que Ovidio fue detenido por fuerzas mexicanas, donde incluso perdieron la vida elementos del Ejército. Luego fue extraditado y, como lo hemos visto en las noticias, comenzó una negociación con el Gobierno de EE. UU. La salida de su familia se da en ese contexto”, señaló Harfuch.
Las imágenes difundidas este lunes, que mostraban a familiares de Guzmán en cruces fronterizos, desataron especulaciones en redes sociales, especialmente ante el silencio de autoridades mexicanas. Ni la Fiscalía General de la República (FGR), ni la presidenta Claudia Sheinbaum, han emitido información oficial sobre el traslado.
Harfuch reiteró que, aunque México no tenía investigaciones activas contra los familiares que salieron del país, existe la expectativa de que el Departamento de Justicia comparta información con la FGR, en respeto al origen de la captura de Ovidio:
“Quien detuvo a Ovidio fue el Gobierno mexicano. Por eso, esperamos que haya colaboración entre instancias. Lo que sí es claro es que su familia ya era esperada por autoridades en Estados Unidos”, subrayó.
Una guerra sin cerrar
La salida de estos 17 familiares ocurre en medio de tensiones internas dentro del Cártel de Sinaloa. Ovidio es uno de los dos hijos de El Chapo actualmente bajo custodia en EE. UU. El otro, Joaquín Guzmán López, se entregó en julio de 2024 en Texas, en medio de una aparente traición a Ismael “El Mayo” Zambada. De acuerdo con reportes, Guzmán López habría engañado a Zambada para asistir a una reunión en Sinaloa con el fin de entregarlo a las autoridades estadounidenses.
Este hecho detonó una fractura dentro del cártel, generando enfrentamientos entre las facciones lideradas por los herederos de Guzmán Loera y los hijos del “Mayo”. La salida de los familiares de Ovidio añade una nueva capa de tensión a un conflicto que, lejos de resolverse, sigue latente en el triángulo dorado del narcotráfico.

