- Habría al menos unos 40 derrames sin control en la costa de Tijuana, dijo la directora de PFEA, M. Díaz
Las descargas irregulares de aguas negras a lo largo de la costa de Tijuana están poniendo en riesgo los desarrollos habitacionales y comerciales debido a las erosiones de tierra que generan, advirtió Margarita Díaz, directora de Proyecto Fronterizo de Educación Ambiental (PFEA).
De acuerdo con un diagnóstico realizado por el PFEA en las costas de Tijuana, los resultados evidencian un problema latente, comentó.
Las erosiones están conectadas con un tema de los escurrimientos continuos que están drenando hacia la playa
señaló Margarita Díaz.
Indicó que se requiere un estudio a fondo para detectar cuáles son las fuentes de estos escurrimientos y con ello encontrar una solución.
Margarita Díaz añadió que algunos escurrimientos cuentan con tubería, pero otros no, lo que está generando erosión e impacto en la costa.
El tema es que no hay estudios sobre estas descargas, no se han hecho medidas ni levantamientos, ni siquiera se ha rectificado la zona federal terrestre
apuntó la directora de PFEA.
Resaltó que el problema ya ha tenido consecuencias, como ocurrió en un desarrollo habitacional en el que la erosión de tierra causó daños en el área de la alberca y puso en riesgo la estructura.
El pasado 24 de febrero de 2024, el Ayuntamiento de Tijuana clausuró el área común del condominio Océano 21, compuesta por la zona de alberca y la terraza, luego del deslave del talud pegado a la playa.
Entre los daños, Margarita Díaz también contó la construcción del malecón, donde el gobierno municipal levantó una barda de emergencia para contener la erosión tras la suspensión de la obra por la falta de estudios de impacto ambiental.
Sin embargo, no se realizaron los estudios pertinentes para determinar si el grosor de esa estructura era suficiente para contenerlo, agregó.Si los estudios indican que la solución que hicieron por emergencia no es la adecuada, hay que demoler y volverlo a hacer
destacó la directora de PFEA.
La Coordinación de Protección Civil de Baja California suspendió inicialmente la obra por la falta de letreros para seguridad de las personas que transitaban cerca del malecón. Posteriormente el gobierno federal indicó que existían los estudios de impacto ambiental actualizados.
