El Gobierno de México dio por concluido de manera definitiva el programa federal de regularización de vehículos usados de procedencia extranjera, conocidos como “autos chocolate”, tras casi cuatro años de vigencia y diversas prórrogas.
La decisión quedó formalizada con la abrogación del decreto que permitía la importación definitiva y simplificada de estas unidades, por lo que el programa finalizó el 31 de diciembre de 2025. A partir del 1 de enero de 2026, ya no se aceptan nuevos trámites bajo este esquema especial.
Durante su implementación, el programa permitió la regularización de casi tres millones de vehículos en el país, principalmente en estados fronterizos y regiones con alta circulación de unidades de origen extranjero, como Baja California, Sonora, Chihuahua, Tamaulipas y Nuevo León.
Las autoridades federales señalaron que la medida brindó certeza jurídica a los propietarios, fortaleció el registro vehicular y contribuyó a la seguridad pública, al permitir la identificación formal de unidades que circulaban sin control administrativo.
Con la conclusión del programa, cualquier intento de importación o regularización de vehículos usados deberá realizarse conforme a los procedimientos ordinarios de comercio exterior, los cuales establecen requisitos específicos en materia fiscal, aduanera y de antigüedad del vehículo.
El cierre del esquema ha generado posturas encontradas: mientras sectores de la industria automotriz consideran que se restablecen condiciones de competencia para el mercado formal, algunos propietarios expresan preocupación ante la imposibilidad de regularizar unidades que aún circulan de manera irregular en el país.
