- El mercado inmobiliario de Tijuana se encuentra en una fase de transición. Tras años de crecimiento sostenido impulsado por tendencias globales como el nearshoring que ha consolidado a la frontera como eje logístico entre México y Estados Unidos distintos segmentos del sector muestran un comportamiento mixto: algunos en expansión y otros en ajuste.
De acuerdo con un análisis especializado, la ciudad ha superado los efectos iniciales de la pandemia y ha entrado en una dinámica propia de madurez de mercado. Por ejemplo, el espacio industrial ha registrado un incremento de más del 20 % en inventario entre 2019 y 2024, cifra que refleja la consolidación de Tijuana como un polo estratégico para actividades manufactureras y logísticas.
Sin embargo, la realidad no es homogénea. La absorción de espacios industriales se ha moderado y la vacancia general del mercado alcanzó niveles superiores a los de 2020, aunque aún dentro de rangos manejables. Datos recientes señalan una vacancia total cercana al 7.3 % al cierre de 2025, el más alto en varios años, aunque sin señales de crisis profunda.
Los segmentos de oficinas y comercial presentan desafíos propios: mientras que nuevos edificios corporativos se anuncian en zonas como Río, la demanda de espacios tradicionales ha disminuido debido a modelos híbridos de trabajo y a la competencia del comercio electrónico. En paralelo, la vivienda mantiene dinamismo, especialmente en zonas bien ubicadas y con alta conectividad a polos de empleo y servicios.
Expertos coinciden en que el mercado no se encuentra ante un simple rebote ni un ajuste sin rumbo, sino ante una reconfiguración que exige a desarrolladores e inversionistas seleccionar con precisión uso, producto y ubicación. El segmento industrial sigue siendo el motor principal, mientras que los demás sectores redefinen su papel en un entorno más competitivo y selectivo.
Con la mirada puesta en 2026, el análisis apunta a que Tijuana no abandona su crecimiento; más bien, entra a una etapa de expansión con ajustes estructurales, lo que abre oportunidades para quienes sepan interpretar las señales del mercado y apostar por proyectos alineados con las nuevas dinámicas de demanda.
