- Las empresas constructoras que operan dentro de la formalidad enfrentan crecientes retos frente a la competencia de negocios informales, lo que ha generado presión en sus costos y en su competitividad en el mercado local.
De acuerdo con representantes de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Tijuana, las firmas formales deben cumplir con obligaciones fiscales y laborales que elevan sus gastos operativos, mientras que quienes laboran en la informalidad evitan dichas cargas y pueden ofrecer precios más bajos, desequilibrando las condiciones de competencia.
Además de impuestos como el ISR, el IVA y el impuesto sobre nómina, las constructoras formales deben cubrir prestaciones y seguridad social para sus trabajadores, así como contar con estructuras administrativas completas, explicó el líder del eje de proyectos especiales de la CMIC Tijuana.
“El gasto operativo de una constructora formal puede llegar a 75 mil pesos semanales, lo que representa un reto muy importante cuando no hay obra en ejecución”, detalló el dirigente empresarial.
Según datos del organismo, la economía informal representa cerca del 48 % de la actividad económica en la región, un porcentaje significativo que ha limitado el crecimiento de la formalidad a pesar de un avance de alrededor del 2 % en los últimos dos años.
Empresarios advirtieron que esta situación no solo afecta a las empresas, sino que puede tener consecuencias más amplias sobre programas de vivienda e infraestructura, particularmente en una zona fronteriza como Baja California, donde los costos operativos suelen ser más elevados.
Pese al contexto adverso, el sector formal sigue siendo un motor importante de empleo y desarrollo económico al detonar más de 70 ramas productivas. Autoridades y empresas también han impulsado programas de capacitación en conjunto con la Secretaría de Educación Pública para fortalecer la profesionalización de la mano de obra.
Ante estos desafíos, la CMIC llamó a las autoridades municipales y estatales a promover políticas públicas que favorezcan la formalidad, garanticen condiciones equitativas para las empresas y reconozcan el papel estratégico de la construcción en el desarrollo urbano de Tijuana.
