En un hecho que marca el fin de una era para el mundo católico, el papa Francisco, de nombre secular Jorge Mario Bergoglio, falleció este lunes a los 88 años, tras enfrentar una serie de complicaciones de salud. La más reciente, una neumonía bilateral, agravó su ya delicado estado, afectado por padecimientos previos como problemas en la cadera, fuertes dolores en la rodilla, infecciones respiratorias y múltiples intervenciones médicas.
Francisco fue elegido como Sumo Pontífice en marzo de 2013, tras la histórica renuncia de Benedicto XVI, y se convirtió en el primer papa latinoamericano, así como el primer jesuita en llegar al trono de Pedro. Su papado se distinguió por un enfoque pastoral centrado en la humildad, la justicia social y el acercamiento a los marginados.
Durante más de una década, Francisco impulsó reformas dentro del Vaticano, abogó por la protección del medio ambiente, defendió a los migrantes y promovió el diálogo interreligioso, consolidando su figura como una de las más influyentes del siglo XXI.
El mundo observa con atención el desarrollo del cónclave que elegirá a su sucesor, mientras millones de fieles comienzan a rendir homenaje a un líder espiritual que dejó una huella profunda dentro y fuera de la Iglesia.

