La Rumorosa, B.C. – En el emblemático y cargado de historia Campo Alaska, enclavado en el corazón del pueblo de La Rumorosa, se llevó a cabo este fin de semana el lanzamiento oficial del Día del Patrimonio de Baja California, una iniciativa ciudadana que busca celebrar, visibilizar y fortalecer los patrimonios culturales y naturales del estado.
La jornada reunió a decenas de organizaciones públicas y privadas comprometidas con la conservación del legado bajacaliforniano, cuyos representantes institucionales acudieron para respaldar este nuevo esfuerzo colectivo.
Durante el evento, se presentó oficialmente el logotipo y la denominación del Día del Patrimonio, el cual se celebrará por primera vez el próximo 28 de septiembre, con una jornada de actividades culturales, gratuitas y de libre acceso en todo el estado. Cada organización participante tendrá la posibilidad de sumarse de forma autónoma, de acuerdo con sus capacidades y recursos.
El promotor del proyecto, Daniel Sarabia, explicó que esta celebración nace como un ejercicio ciudadano, abierto y participativo, que busca consolidarse como una fecha emblemática para el reconocimiento del patrimonio tangible e intangible de Baja California.
Uno de los momentos más significativos del evento fue el ritual ceremonial y canto tradicional ofrecido por Norma Meza, autoridad del pueblo Kumiai, quien recordó la importancia de reconocer y honrar las raíces indígenas de la región.
“Este esfuerzo es por y para todas las personas que habitan en Baja California, sin distinción. El patrimonio es nuestra memoria viva y también la base de nuestra identidad como estado”, expresó Sarabia.
En las próximas semanas, se trabajará en la construcción de una agenda común de actividades a través de reuniones municipales que permitirán socializar los objetivos, alcances y sentido de esta nueva conmemoración.
Con esta iniciativa, Baja California da un paso firme hacia la revalorización de sus comunidades y su diversidad cultural, sembrando las bases de una celebración que pretende permanecer en el tiempo como un reflejo del orgullo y la identidad de sus habitantes.
