El presidente de Nicolás Maduro se declaró inocente de los cargos por narcotráfico y narcoterrorismo que enfrenta en una corte federal del Distrito Sur de Nueva York, durante su primera comparecencia judicial tras su detención.
Ante el juez federal, Maduro rechazó las acusaciones y sostuvo que su captura fue ilegal, insistiendo en que continúa siendo el mandatario legítimo de Venezuela. La defensa anticipó que impugnará la jurisdicción del tribunal y la legalidad del procedimiento.
Los cargos incluyen conspiración para el narcotráfico, importación de cocaína a Estados Unidos y narcoterrorismo, entre otros delitos federales. En esta etapa inicial no se solicitó libertad bajo fianza.
La audiencia se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad y el juez programó una nueva sesión para marzo, en la que se revisarán aspectos procesales y el curso del caso.
El proceso ha generado repercusiones internacionales, con pronunciamientos encontrados sobre la legalidad de la detención y el impacto político del juicio.
