Luego de cuatro décadas dedicadas a la formación académica y humana de la juventud, el maestro Guadalupe Ramos se despidió de las aulas del CETIS No. 25, institución en la que forjó un legado marcado por la vocación, la entrega y la pasión por la enseñanza.
Desde su labor docente, el maestro Ramos se consolidó como guía e inspiración para generaciones de estudiantes, a quienes impulsó a soñar en grande y a desarrollar proyectos innovadores. Su acompañamiento fue clave para que diversos prototipos creados por alumnos del plantel trascendieran fronteras, participando y destacando en concursos de carácter internacional.
Acompañado de su familia, el docente cerró este importante ciclo profesional, recibiendo el reconocimiento de la comunidad educativa que lo distingue como uno de los pilares fundamentales del CETIS 25, tanto por su trayectoria como por su compromiso con la excelencia educativa.
La institución y quienes formaron parte de su camino académico destacaron su aportación en la formación de valores, conocimientos y visión de futuro, dejando una huella imborrable en la historia del plantel y en la vida de cientos de estudiantes.
Con su retiro, el maestro Guadalupe Ramos deja las aulas, pero permanece su legado como ejemplo de dedicación y amor por la educación.
