La búsqueda por la justicia de esta mamá fue implacable, desde Colorado, Lydia Lerma se trasladó a México para poder denunciar al verdugo de uno de sus pequeños.
Andrew Vanderwal, abusador sexual del hijo de seis años de Lerma se cruzó la frontera para esconderse desde 2017. Venderwal dejó de asistir a las audencias ante la Corte, por lo que las autoridades isistían a la mujer »que los dejara hacer su labor».
Desde ese momento, la madre tomó fuerza y declaró a KDVR que »sabía que tenía que hacer algo».
Con la impotencia optó por compartir su historia en internet en busca de ayuda. Tras ello, una familia que reside en México la auxilió a ubicar a Vanderwal. Su plan era contactar a autoridades mexicanas para conseguir el arresto, pero el FBI rechazó la propuesta.
Lerma no desistió y viajó a México para enfrentar al abusador. De acuerdo al Diario de Nueva York lo ubicó en estacionamiento mientras estaba con niños en un auto.
»Una parte de mi quería matarlo», compartió Lerma a la estación. No obstante, la mujer mantuvo templanza y notificó al FBI. Pasado un mes, el delincuente fue arrestado y deportado de México.
Tras alcanzar un acuerdo con fiscales, el hombre será sentenciado en marzo.
»El hombre es un cobarde, un absoluto cobarde», declaró la madre, quien agregó que su hijo enfrenta los traumas lleno de valentía.


