- Ante los cuestionamientos por la salida de figuras que construyeron su trayectoria en el tricolor y ahora militan en otras fuerzas políticas, dirigentes priistas defendieron su capacidad para generar liderazgos, anunciaron el fortalecimiento de su estructura territorial y dejaron abierta la posibilidad de alianzas rumbo a 2027.
La salida de cuadros políticos que surgieron de sus propias filas, la pérdida de presencia partidista y la necesidad de reconstruir su estructura territorial representan algunos de los desafíos que enfrenta el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Tecate, una situación que sus representantes buscaron matizar al defender la capacidad histórica del tricolor para formar liderazgos.
Durante un encuentro con medios de comunicación, dirigentes y representantes priistas fueron cuestionados sobre la dispersión de antiguos cuadros del partido hacia otras fuerzas políticas, entre ellos personajes que ocuparon cargos de elección popular y responsabilidades dentro de la estructura municipal.
El cuestionamiento puso sobre la mesa una realidad difícil de ignorar para el priismo local: mientras algunos de sus antiguos integrantes hoy representan o fortalecen a otros partidos, el PRI busca mantener su identidad, recuperar presencia y demostrar que conserva una estructura capaz de competir electoralmente.
Ante este escenario, los representantes del tricolor argumentaron que la formación de cuadros sigue siendo una de sus principales fortalezas y que la salida de determinados personajes no significa necesariamente el debilitamiento de la institución.
Incluso señalaron que el PRI ha demostrado su capacidad para generar perfiles políticos que posteriormente han encontrado espacios en otras organizaciones. Sin embargo, al ser cuestionados sobre qué garantías existen para evitar que los actuales liderazgos repitan ese camino, reconocieron que no existe mecanismo alguno para impedir que un militante decida abandonar el partido.
La respuesta fue que el PRI está por encima de las personas y que quienes actualmente integran su estructura mantienen un compromiso con el proyecto político, Baja California y el país.
Alianzas electorales sobre la mesa
En el terreno de las definiciones políticas rumbo a 2027, los representantes priistas reconocieron que existen conversaciones y posibilidades de construir una coalición con otras fuerzas políticas, particularmente con el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Encuentro Solidario (PES).
Aunque no se dieron por concretados estos acuerdos, señalaron que las negociaciones deberán avanzar dentro de los plazos establecidos para formalizar una eventual alianza electoral.
También plantearon que, además de construir una opción competitiva, el desafío de los partidos políticos será recuperar la confianza ciudadana y presentar una alternativa que responda a las demandas sociales.
Reafiliación: actualización, no necesariamente recuperación de militantes
Otro de los temas que generó cuestionamientos fue el proceso de reafiliación del PRI y la falta de cifras concretas sobre cuántos militantes mantiene actualmente en Tecate.
Los representantes del partido aclararon que este procedimiento no significa necesariamente recuperar a quienes abandonaron sus filas, sino actualizar y refrendar la militancia registrada, mediante un proceso de validación documental.
Explicaron que el partido realizó una depuración de su padrón ante la falta de documentos que acreditaran la afiliación de algunos registros, por lo que actualmente trabaja en su actualización mediante una aplicación digital, derivada de un convenio con el Instituto Nacional Electoral (INE).
Indicaron que el procedimiento llevaba aproximadamente seis o siete meses y que los resultados estadísticos se conocerían una vez concluido el proceso de actualización.
No obstante, durante el encuentro no se proporcionaron cifras específicas sobre el número de militantes activos ni sobre el crecimiento o recuperación de la estructura priista en Tecate.
Estructura territorial, la apuesta del tricolor
Como parte de su estrategia de reorganización, anunciaron la toma de protesta de representantes seccionales, quienes formarán parte de la estructura electoral para los próximos comicios.
También aseguraron que han recibido acercamientos de empresarios, integrantes del sector burocrático, docentes y jóvenes interesados en participar en el partido, además de trabajar en la consolidación de nuevos liderazgos.
El PRI intenta así enviar un mensaje de permanencia y reorganización frente a un escenario político en el que su capacidad de convocatoria y competitividad deberá demostrarse más allá de los discursos.
La pregunta de fondo permanece: ¿puede el PRI recuperar la fuerza política que alguna vez tuvo en Tecate o dependerá de alianzas y de los cuadros que todavía conserva?
Rumbo a 2027, el reto del tricolor no será solamente demostrar que sigue formando políticos, sino conseguir que sus liderazgos permanezcan, fortalecer su militancia y recuperar la confianza de una ciudadanía que hoy encuentra otras opciones políticas.

