- La falta de profesionalización en las empresas constructoras puede convertirse en un freno para la competitividad regional, advirtió el presidente de Compañías Mexicanas de la Industria de la Construcción en Tijuana, Tecate y Rosarito (COMICE TTR), Víctor González Mendívil, al señalar que el sector enfrenta un nuevo entorno de mayor exigencia técnica y administrativa.
El dirigente sostuvo que el crecimiento económico de la región y la llegada de inversiones obligan a las constructoras locales a elevar sus estándares internos. “La competitividad no depende únicamente del contexto económico, sino de la capacidad de las empresas para fortalecerse desde adentro”, expresó.
De acuerdo con el organismo empresarial, el mercado actual demanda compañías con mejores prácticas en control de obra, planeación financiera, análisis de costos y cumplimiento normativo. A esto se suma la necesidad de incorporar herramientas tecnológicas como modelado digital, automatización de procesos e inteligencia artificial aplicada a la construcción.
González Mendívil subrayó que la profesionalización no solo impacta en la ejecución de proyectos de mayor escala, sino también en la transparencia y eficiencia de los recursos, factores cada vez más observados por inversionistas y autoridades.
Coordinación para elevar la competitividad
El líder empresarial indicó que uno de los principales desafíos es consolidar una agenda de capacitación permanente en coordinación con instituciones académicas y dependencias gubernamentales, a fin de fortalecer la cadena productiva local.
En un escenario donde la región compite por atraer proyectos estratégicos, el sector construcción —considerado uno de los motores económicos— deberá apostar por certificaciones, actualización técnica y modernización de procesos para mantenerse vigente.
La profesionalización, concluyó, no es una opción sino una condición necesaria para que la industria local pueda responder a las oportunidades que ofrece el dinamismo económico de la frontera.
