El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó a la mujer que murió durante un operativo migratorio en Minneapolis de resistirse y obstruir el trabajo de agentes del ICE, luego de ser abatida por disparos en el marco de una redada.
A través de redes sociales, Trump sostuvo que la víctima habría actuado de manera violenta al intentar utilizar su vehículo contra los agentes, por lo que justificó el uso de la fuerza como un acto de defensa propia. Asimismo, responsabilizó a lo que denominó la “izquierda radical” de fomentar un ambiente hostil contra las autoridades federales.
Las declaraciones presidenciales contrastan con videos difundidos en redes sociales, en los que no se aprecia de manera concluyente que la mujer haya embestido a los agentes, lo que ha generado cuestionamientos por parte de autoridades locales, activistas y organizaciones civiles.
El hecho provocó protestas en distintos puntos de la ciudad y llevó al gobernador de Minnesota a declarar estado de emergencia y ordenar a la Guardia Nacional mantenerse en alerta, mientras instancias federales y estatales investigan las circunstancias del tiroteo.
El caso ha reavivado el debate nacional sobre el uso de la fuerza en operativos migratorios, así como la tensión entre el gobierno federal y comunidades locales en Estados Unidos.
