- El Viaducto Elevado de Tijuana enfrenta diversos retos y puntos críticos en su incorporación al entorno urbano, principalmente por limitaciones en accesos, problemas de planeación y riesgos geológicos, señalaron especialistas en ingeniería y movilidad.
De acuerdo con integrantes del Colegio de Ingenieros Civiles de Tijuana, uno de los principales problemas se localiza en el nodo vial del Cañón del Matadero, donde confluyen cinco carriles que deben integrarse en solo tres, lo que genera cuellos de botella y riesgos en la circulación.
Asimismo, la incorporación hacia la zona Centro habilitada en la primera etapa presenta áreas que requieren ajustes técnicos para mejorar el flujo vehicular y reducir conflictos viales.
Especialistas también advirtieron que existen deficiencias en la conectividad de la obra, ya que cuenta con pocos puntos de acceso y salida, lo que provoca saturación en determinadas zonas y trayectos más largos para los automovilistas.
El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción consideró necesario ampliar las incorporaciones para distribuir mejor el flujo vehicular y maximizar el aprovechamiento de la infraestructura, especialmente en el tramo que conecta el aeropuerto con Playas de Tijuana.
En el ámbito estructural, expertos señalaron que la obra presenta limitaciones operativas y falta de planeación integral, lo que reduce su impacto en la movilidad urbana. Además, indicaron que la ausencia de acotamientos complica la atención de incidentes y vehículos descompuestos.
Otro de los aspectos preocupantes es el impacto en zonas habitacionales, particularmente en la colonia Libertad, donde vecinos han reportado afectaciones en viviendas derivadas de deslizamientos de tierra. Estas problemáticas, indicaron, pudieron haberse mitigado con estudios geológicos más detallados antes de la construcción.
Los especialistas coincidieron en que, si bien el viaducto representa una obra relevante para la ciudad, su funcionamiento óptimo dependerá de la implementación de soluciones integrales, que incluyan nuevas vialidades, mantenimiento de infraestructura y una adecuada planeación urbana.
En ese sentido, subrayaron que la movilidad en Tijuana requiere proyectos complementarios que permitan aprovechar plenamente esta obra y evitar que se convierta en un nuevo punto de congestión en la ciudad.

