- La contaminación por aguas residuales provenientes de Tijuana continúa afectando la frontera con Estados Unidos, al registrarse al menos cuatro puntos por donde las descargas de aguas negras cruzan hacia territorio estadounidense, de acuerdo con especialistas y autoridades que monitorean la problemática ambiental.
Los escurrimientos se presentan principalmente a través del cauce del Río Tijuana, el Colector Internacional, el Cañón de Los Laureles y la zona costera de Playas de Tijuana, desde donde las aguas residuales terminan desembocando en el océano Pacífico e impactan las playas de Imperial Beach, California.
Especialistas señalaron que el problema responde a una combinación de factores, entre ellos el crecimiento urbano de Tijuana, el deterioro de la infraestructura sanitaria y la insuficiente capacidad de algunas plantas de tratamiento para procesar el volumen de aguas residuales que genera la ciudad.
La situación ha provocado el cierre recurrente de playas en el sur de California debido a los altos niveles de contaminación bacteriológica, además de afectar la calidad del agua y representar riesgos para la salud pública y los ecosistemas de ambos lados de la frontera.
Ante este panorama, los gobiernos de México y Estados Unidos mantienen proyectos conjuntos para ampliar la capacidad de tratamiento de aguas residuales y rehabilitar infraestructura estratégica, con el objetivo de disminuir las descargas contaminantes y ofrecer una solución permanente al problema binacional. Entre las acciones destacan la modernización de la Planta Internacional de Tratamiento de Aguas Residuales y la rehabilitación de la planta de San Antonio de los Buenos.
No obstante, expertos advierten que mientras no se fortalezcan integralmente los sistemas de drenaje y saneamiento en Tijuana, continuarán registrándose descargas de aguas residuales que cruzan la frontera y afectan tanto a comunidades mexicanas como estadounidenses.

