El Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó a 151 personas y empresas con operaciones en México en su lista negra por presunto lavado de dinero, al considerar que facilitan recursos financieros a organizaciones del narcotráfico.
La designación fue realizada a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y contempla a 64 personas físicas y 87 empresas, cuyos bienes y cuentas quedan bloqueados bajo jurisdicción estadounidense, además de quedar prohibidas sus transacciones dentro del sistema financiero de ese país.
De acuerdo con la medida, entre los señalados hay mexicanos y extranjeros, acusados de operar redes financieras que permitían mover y blanquear recursos ilícitos desde territorio mexicano. Las autoridades estadounidenses indicaron que las investigaciones alcanzan tanto a operadores visibles como a células financieras que habían pasado inadvertidas.
Las redes sancionadas están presuntamente vinculadas a organizaciones criminales como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, entre otras, como parte de una estrategia para asfixiar sus finanzas y limitar su capacidad operativa.
Con esta acción, Estados Unidos refuerza su presión internacional contra el crimen organizado transnacional, enfocándose en cortar el acceso al sistema financiero formal y debilitar las estructuras económicas que sostienen las actividades ilícitas.

