Por Andrés Salcido.
Mientras se definen las posibles candidaturas de Morena para el Proceso Electoral 2027, específicamente en Tecate, cabecera del Distrito IX Federal de Baja California, que actualmente representa la exalcaldesa de Playas de Rosarito, Araceli Brown, ha sonado el nombre del alcalde Román Cota Muñoz, quien ya habría externado, entre líneas, que estará separándose del cargo para buscar “algo más”, y qué más podría ser que la Diputación Federal.
Sin embargo, el destino del alcalde no está definido. Y es que la llegada de la nueva dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, de cuna izquierdista y con una postura mucho menos flexible que la que han demostrado las autoridades morenistas en Baja California para brindarle cargos de elección popular a representantes provenientes de partidos políticos de oposición, entorpecería, o cuando menos obstaculizaría, las pretensiones políticas del joven alcalde, cuya carta más fuerte es la amistad y cercanía con la gobernadora Marina del Pilar; quien, de manera natural, arrastra un desgaste político y mediático, acompañado de investigaciones que la han llevado a la tendencia nacional e internacional.
A esto se suma que este distrito, curiosamente con cabecera en Tecate, pero que también abarca la totalidad del municipio de Playas de Rosarito y una pequeña parte de Tijuana, se ha convertido en la “moneda de cambio”; aquel espacio que rondarían figuras como la actual dirigente estatal de Morena en Baja California, Rosina del Villar; la alcaldesa de Playas de Rosarito, Rocío Adame; la diputada local Maythé Méndez Vélez, o la actual Síndico Procuradora de Tecate, Sarahí Osuna Arce; incluso personajes ya muy reconocidos dentro del ámbito político-legislativo de Baja California, como el actual vocero de Morena, el Mtro. Catalino Zavala.
Por parte de los contrincantes, Beto Valle también podría ocupar esa candidatura en una megaalianza. En realidad, podría cubrir prácticamente cualquier candidatura, incluida la alcaldía de Tecate o incluso la gubernatura de Baja California. Es, sin duda, la carta más fuerte del PRI en la entidad.
Si bien la perseverancia y capacidad del actual alcalde para alcanzar sus objetivos políticos lo respaldan, teniendo como antecedente cómo obtuvo la regiduría con el PRI en 2019, enfrentando a la alcaldesa saliente Nereida Fuentes (actual dirigente del PVEM en Tecate) y a gran parte de aquel oficialismo rojo, aun así, y contra todo pronóstico, obtuvo el espacio. Y no solo eso, sino que apenas poco más de un año después estaría buscando la diputación local del Distrito VI en 2021, espacio donde logró acercarse a la gobernadora Marina del Pilar y aprovechar las divisiones internas de Morena para convertirse en candidato a alcalde de Tecate, ahora como parte de la 4T.
Sin dejar de mencionar que fue esta decisión la que lo llevó a obtener la mayor cantidad de votos en la historia de Tecate, con más de 26 mil sufragios.
El panorama ahora es distinto. Los espacios federales se definen en la Federación y, aunque suene redundante, es importante precisar que, al menos rumbo a 2027, será mucho más complicado que Morena entregue candidaturas. Los espacios son pocos, la fila es larga y, si a eso le sumamos las divisiones internas y el desgaste mediático del oficialismo, tenemos como resultado un escenario de mucha incertidumbre.
Lo que es un hecho es que el alcalde de Tecate, Román Cota, se separará del cargo. Aún no sabemos si de manera definitiva o solo por unos días; sin embargo, eso tampoco lo sabe él. Esa decisión se define dentro del partido.
La moneda está en el aire.
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