El condado San Diego demandó el miércoles al gobierno del presidente Donald Trump para impedir que las autoridades de inmigración pongan en libertad a familias que cruzaron la frontera sin dar tiempo a hacer preparativos de transporte.
Según la demanda federal entablada en San Diego, las liberaciones a gran escala que comenzaron en octubre en territorio fronterizo estadounidense privan ilegalmente a las familias solicitantes de asilo de la asistencia para que lleguen a sus destinos en Estados Unidos.
Ningún funcionario respondió por el momento las solicitudes para que hicieran declaraciones. Las autoridades habían dicho previamente que no estaban obligadas por ley a facilitar asistencia de transporte y que la llegada cada vez mayor de familias les impide seguir brindándola.
Las familias son puestas en libertad, se les entrega una notificación para que comparezcan ante una corte de inmigración, y a los o las cabezas de familia les colocan una tobillera de rastreo.

